¿Te imaginas un mundo en el que todas las personas pudieran tener una casa? ¿Te imaginas que esas casas se pudieran construir en la Luna? ¿Te imaginas un edificio que resista el fuego, las inundaciones y los huracanes? ¿Te imaginas una casa que cumpla todos esos requisitos y encima sea barata y fácil de construir? Pues existe. Su creador es un iraní de nacimiento y californiano de adopción. No olvides este nombre: Nader Khalili.

Nader Khalili.

"Imagínate un lugar donde todo los refugiados tuvieran un albergue". Sobre esta idea, Nader Khalili ha construido otro mundo. Licenciado en arquitectura en 1970, cinco años más tarde una reflexión de su hijo hizo que la vida Khalili cambiara: "Me comentó que sus amigos jugaban a ver quién corría más deprisa y él nunca ganaba, así que se giró, vino hacia mí y me dijo que él quería correr por su cuenta. Esas palabras me hicieron pensar mucho: si corres todo el tiempo detrás de otros nunca puedes desarrollar tu potencial ni tus capacidades", asegura Khalili. Así que dejó de construir rascacielos y en 1986 fundó una organización sin ánimo de lucro: Cal-Earth.

Varias fases de la construcción de las casas lunares o de superadobe. Fotos: Cal-Earth.

Decidió construir casa para aquellos que no tenían casa. Tras una gran labor de investigación, llegó a la conclusión y creó las hoy conocidas como casas lunares o de superadobe. Se trata de construcciones de formas redondeadas, resultado de la mezcla de la arquitectura de Oriente medio y las estructuras extensibles que utilizan los nómadas. En la práctica, básicamente, lo único que hace falta son sacos y arena: material habitual en las guerras.

 

Así, construir las casas ideadas por Khalili es tan fácil como rellenar sacos de arena y tumbarlos en la superficie creando una forma circular. Cuando ya está la base, se coloca un alambre de púas y encima otra capa de sacos llenos de arena. Así, hasta que se vayan uniendo en la parte superior de la casa, donde los sacos de arena se unen creando una bóveda. Se cubre de adobe por fuera y por dentro de la estancia, y se calienta en el interior para que la tierra se seque y se asiente. (¿Por qué se parecen tanto a la casa de Luke Skywalker en Tatooine?)

Lucernario que corona una casa de superadobe; varias personas probando la resistencia de un arco con el sistema de Khalili y el interior de una de las casas. Fotos: Cal-Earth.

El resultado es una estructura muy fuerte que resiste terremotos, de forma aerodinámica que sobrevive a huracanes y, además, la tierra que rellenan los sacos hace que la vivienda sea ignífuga y, a su vez, evita que el agua traspase porque la absorbe.

Pero esto no es lo único, porque el sistema de Khalili tiene más ventajas. El iraní calcula que construir una de sus viviendas cuesta unos 150 euros (más baratas que las tiendas de campaña que se usan en los campos de refugiados) y se tarda casi dos días si la levantan tres personas que sepan cómo hacerlo. (También ha construido casas de cuatro habitaciones con garaje, por ejemplo, pero son más caras y menos resistentes) Y añade: "La tierra es el material más ecológico, abundante y duradero que existe y además ¡está por todas partes! Mil millones de personas en el mundo carecen de hogar o sus casas son débiles y se derrumban. Con mi sistema esto no ocurre", sentencia.

De momento, ha construido prototipos en varios países: Irán, México, Canadá, India, Tailandia, Rusia (Siberia), Brasil, Chile, EE UU o Pakistán, entre otros. Y la Nasa se ha puesto en contacto con él: creen que sería posible construir sus casas en la Luna.

Y yo me pregunto: ¿Qué interés oculto hay para que todavía no se hayan construido masivamente estas casas en todos los campos de refugiados o en las zonas catastróficas? ¿Por qué este señor no tiene un Nobel o se le reconoce de alguna manera todo lo que ha hecho? ¿Por qué las personas buenas nunca consiguen que sus proyectos se expandan? ¿Por qué el mundo siempre (siempre) se olvida de los que menos tienen?

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