Si estás harto de las consecuencias catastróficas del sentimentalismo humano, soltar lastre, levar anclas y echarlas en un lugar donde nadie pueda encontrarte dejó de ser un sueño: Marlon Brando compró Tetiaroa, Johnny Depp Little Halls Pond Cay, Mel Gibson acaba de adquirir Mago… Cómprate una isla y convierte tu soledad en un valor… inmobiliario.

worldmap.jpg

Localización de la oferta de islas

Hace unos años, comprar una isla era inviable para la mayoría de los habitantes del planeta. Ahora también, pero si reducimos el planeta a los países desarrollados, la cosa cambia. Además del precio, las dificultades se presentaban en la manera de autoabastecer nuestras necesidades básicas. Agua, electricidad y comunicación separaban al hombre de su sueño. En la actualidad, el desarrollo tecnológico pulveriza las dificultades. Las fuentes de energía renovable como la energía solar o la energía eólica, son ya alternativas fiables para el autoabastecimiento energético. La proliferación de las comunicaciones vía satélite resuelve el problema del aislamiento, aunque no queramos que se resuelva, y el consecuente problema de la inseguridad. Y el desarrollo de los hogares prefabricados termina con la pesadilla de la contrucción, imagínen los costes y las dificultades del transporte de equipo, materiales… Respecto al precio, el crecimiento y la variedad de la oferta disponen el sueño al alcance de cualquier billetera. Ya no hay excusa para no comprar una isla.

skorpios.jpg
Isla de Skorpios. Propiedad de Athina Onassis

Ok, quiero comprar una isla y ¿ahora qué?…

¿Cuánto vale una isla? La localización es el factor más importante para determinar el precio de una isla. Mientras que las islas del Caribe o del sur del Pacífico pueden llegar a costar varios millones de euros (hay excepciones), las islas en climas menos cálidos, como Canadá por ejemplo, se pueden adquirir desde 24.000 euros. Otro factor a considerar es el grado de desarrollo de la isla, si es un terreno 100% natural, lo más barato, si cuenta con instalaciones, lo más caro. Pero cuidado, si lo que desean es construir de manera tradicional, pueden terminar ahorrando si optan por comprar una isla con instalaciones, en la isla se multiplican los precios habituales de construcción.

La vida en la isla. Acostumbrarse a vivir en una isla no es fácil y el paraiso soñado puede terminar en pesadilla. Primero prueben. Sí, también hay mercado de alquiler. Muchos propietarios alquilan sus islas durante parte del año y a menudo las tarifas no suben más que los costes de estancia en un hotel.

johnnydepp.jpg
Isla de Little Halls Pond Cay. Propiedad de Johnny Depp

Después de probar y decidir el tipo de isla que les interesa comienza la verdadera investigación. Pasen el tiempo que sea necesario investigando las islas disponibles en el mercado. Internet es una herramienta inestimable para esto. Desde hace algún tiempo proliferan las webs de ventas de islas. Aquí tienen algunas:

www.vladi-private-islands.de/home_e.html
www.privateislandsonline.com/
www.tropical-islands.com/
www.angelfire.com/ca5/islands/
www.privateislandhoneymoon.com/
www.bcprivateislands.com/
www.happywhale.com/privateislands.html
www.caribbeanway.com/frames/private_frame.html
www.travelersdigest.com/private_islands_for_rent_3.htm

¿Cómo elegir? El primer condicionante para elegir una isla adecuada es el tiempo que pasaremos en ella, si pasará la mayor parte del año probablemente le interesen los climas suaves y regulares (Bahamas, Nicaragua,…). Si la quiere para el periodo vacacional, ahorrará dinero invirtiendo en lugares únicamente cálidos en verano (EEUU, Canadá, Inglaterra…)

6.jpg

Isla de Tetiaroa. Propiedad de Marlon Brando

Una vez decidida la región, el paso siguiente sería entrar en contacto con a los dueños y hacer preguntas: estado y distancia del aeropuerto más cercano, estado y distancia del hospital más cercano, grado de accesibilidad de la isla, covertura para móviles, fiabilidad de la energía local, lugar más próximo donde repostar y reparar barcos… E incluso pueden demandar referencias de los vecinos más cercanos.

Una vez decidida la isla, lo más importante, pedir consejo legal. En cada país rezan leyes inmobiliarias distintas. En áreas como EEUU, Australia o Canadá, son transparentes, pero en algunos lugares como Filipinas o America Central no. Un abogado se cerciorará de que el título de su isla esté claro y de que no le traspasen más responsabilidades de las que deseamos contraer.

¿Y ahora qué? Último paso, ya tienes la isla. ¿Y ahora qué?

It´s up to you!