Arquitectura: La ciudad en un Edificio: La Torre Biónica
Un revolucionario edificio, pensado para su construcción en una isla artificial, agita los conceptos tradicionales de la arquitectura. Más próximo a las ciudades de las películas de ciencia ficción que al tipo de rascacielos al que estamos acostumbrados, el proyecto de la Ciudad Vertical Torre Biónica camina hacia la viabilidad que haga posible su construcción. Son tres arquitectos españoles –Eloy Celaya, María Rosa Cervera y Javier Gómez Pioz- los encargados del desarrollo de esta megápolis, que comenzó su andadura en 1997. En la actualidad se está intentando establecer su ubicación definitiva así como la infraestructura necesaria para poder llevarla a cabo. La población de las ciudades crece a un ritmo frenético, hasta el punto de que se llega a estimar que en 2050 alcanzará los 12 millones de personas. Esto genera importantes problemas ya que el suelo para construir se ve cada vez más limitado, se incrementan los tiempos que se tarda en realizar los trayectos y crece la polución. Los edificios del futuro deben contribuir al desarrollo de las ciudades y para ello tienen que concebirse como edificios multifuncionales que alberguen, además de viviendas, todo tipo de servicios tales como oficinas, hoteles, comercios, áreas de recreo…
La solución a todo esto se encuentra en la arquitectura vertical. Aplicando el urbanismo tradicional, de tendencia horizontal, se necesitaría una extensión de más de 4 kilómetros de diámetro para poder alojar a 100.000 habitantes. Sin embargo la Ciudad Vertical utilizaría tan sólo un área de 1 kilómetro de diámetro para acoger al mismo número de personas.A día de hoy, el edificio más alto que existe son las Torres Petronas –ubicadas en Kuala Lumpur, Malasia- con 450 metros; una altura que parece pequeña si se compara con los 1.228 metros la que alcanzará la Torre Biónica. Para superar las trabas que pone esta cifra son necesarios cambios conceptuales, de materiales y de técnica constructiva, ya que bajo los planteamientos constructivos convencionales no es posible superar la barrera de los 500 metros.
Su distribución en 12 barrios verticales, de 80 metros de altura cada uno, separadas por plantas estancas de seguridad que actúan como un colchón de aire o cortafuegos, facilita una evacuación controlada en caso de emergencia. Estos barrios concéntricos están ubicados alrededor de un jardín vertical que favorece a la estabilidad climática de la Ciudad Vertical. Además de zonas verdes, áreas de recreo, hoteles y zonas comerciales, la ciudad vertical tendrá barrios residenciales, áreas de oficina, empresariales y servicios varios.
Otra curiosidad del edificio es la forma en que se construirá. Ubicada en medio del mar, irá creciendo como un árbol. Inspirada en formas, estructuras y materiales vegetales, Intenta conseguir solidez a base de estructuras huecas y ligeras que dejen paso el paso del viento para que éste no cause movimientos, ni ponga en peligro la estabilidad de la torre. A medida que el edificio vaya creciendo en altura, los cimientos, que en lugar de ser plataformas de hormigón tienen forma de raices, se irán hundiendo progresivamente en el suelo para conseguir la máxima estabilidad y resistencia sin comprometer el peso total del edificio.La idea de la Ciudad Vertical Torre Biónica constituye un avance revolucionario en las innovaciones que se están produciendo en el campo tecnológico aplicado a la vivienda del siglo que acaba de entrar.

[…] La falta de energía obligará a la mitad de la población mundial a vivir en rascacielos en el año 2050 porque el modelo "expansivo" actual es "absolutamente inviable", según el arquitecto español Javier Pioz. Él, que, junto con su mujer, Rosa Cervera, investiga desde hace 25 años cuáles son las pautas que utiliza la naturaleza para construir y sobrevivir, promueve un modelo de ciudades verticales basadas en la arquitectura inspirada en la biología, y más conocida como arquitectura biónica. "La naturaleza no construye con pilares y vigas. El pico del albatros es una desalinizadora, el calamar lleva motor de reacción, la savia de los árboles es una completa red de ascensores…", explica Pioz. Son algunas de las conclusiones a las que este matrimonio ha llegado desde que comenzara a investigar en 1984 en Estados Unidos sobre un modelo que permita no gastar más energía de la necesaria. Y, según la pareja, el modelo de vivienda que cumple todas estas características pasa por el rascacielos. […]
Pingback por Blog Ivive - Vivienda, Sostenibilidad, Inmobiliaria, Arquitectura, Diseño Interior » La mitad de la población vivirá en rascacielos en 2050 — 4 Marzo 2008 @ 11:13