Feng Shui (Parte 1) Armonía en el hogar
El Feng Shui, que significa “viento y agua”, es el arte Chino que estudia cómo la orientación y distribución de la casa, lugar de trabajo, y los muebles y objetos que nos rodean, pueden influir en nuestra conducta, en aspectos como el amor, la salud o la familia, en nuestra psicología y en nuestras proyecciones futuras. Los orientales lo consideran una ciencia basada en su experiencia y no una creencia o fe.
¿Cuál es el objetivo principal? Mejorar nuestra actividad cotidiana a través de un entorno que dé sensación de bienestar, que sea tranquilo y personal. ¿Cómo? Mediante la posición de los muebles y los objetos, los colores y la decoración.
Y es que no parece tan ilógico pensar que lo que nos rodea, vemos y experimentamos a diario afecta a nuestra psicología y no deja de ser también una exteriorización de las necesidades, deseos y estado anímico.
Es decir: nuestro entorno nos influencia y nosotros influenciamos a nuestro entorno, por tanto, podemos mejorar nuestro interior y las cosas que nos ocurren si mejoramos lo que tenemos a nuestro alrededor.
Para empezar basta con seguir unas premisas obvias e imprescindibles: limpiar, ordenar y renovar. Tomar como costumbre que su entorno esté siempre limpio y ordenado. Y por otro lado, deshacerse de los objetos que traigan recuerdos negativos, que no sirvan para nada, que estén rotos y no se puedan arreglar, o que representen una persona que ya no eres. Pregúntate: ¿Me gusta?; ¿Lo necesito?; ¿Me sirve de algo?; ¿Me aporta sentimientos positivos o negativos?
Una vez hecha la limpieza general de su casa podremos empezar con la recolocación de los muebles y objetos decorativos, y si queremos ir más allá y crear nuevos ambientes, no estaría de más cambiar también, por ejemplo, el color de las paredes.
Todas las estancias del hogar, así como los elementos y objetos personales que contengan, emanan distintos tipos de energías, que pueden ser positivas o negativas (malos recuerdos, cosas estropeadas). Por eso se recomienda rodearse de lo que nos aporta energía positiva. Para que circule la buena energía, que el Feng Shui denomina Chi, de forma tranquila y pausada hay que evitar obstáculos que dificulten su flujo: demasiados muebles y objetos que forman recovecos y esquinas no dejan espacio para que la energía circule, y perjudican la tranquilidad del hogar.
Distribución de los muebles
Es conveniente saber dónde colocar nuestro mobiliario, según el Feng Shui, si la energía entra por la puerta de una habitación y hay una ventana enfrente, el Chi pasará rápidamente y se irá por la ventana arrastrando las buenas vibraciones. Para que esto no sea así, el Chi debe circular libremente alrededor de los elementos de la casa y dar un rodeo antes de salir por la puerta y pasar por otra estancia. En los casos de puertas con ventanas enfrente algunas de las soluciones sería colocar un biombo o cubrir parcialmente la ventana con una cortina.
La mejor posición de la cama es el rincón más alejado en diagonal a la puerta de entrada de la habitación. La mesa de estudio o de despacho también es recomendable que esté de cara a la puerta, para que se pueda ver quién entra. En ambos casos, con una pared detrás del respaldo, que dará sensación de protección, y evitando situar la cama o la mesa de estudio debajo de una ventana.
En el caso del dormitorio, puesto que se trata del lugar de descanso, es aconsejable prescindir de aparatos electrónicos o electromagnéticos y de espejos, sobre todo si reflejan a las personas una vez tumbados en la cama, porque pueden alterar su sueño y su tranquilidad. El color azul en el dormitorio transmitirá calma y tranquilidad, sobre todo es aplicado para problemas nerviosos y de agotamiento. Sin embargo, para el lugar de trabajo o de estudio es adecuado el color rojo, que da energía, y el amarillo, símbolo del intelecto.
La sala de estar, como lugar principal del hogar, debe ocupar la estancia más amplia. Se recomienda colocar el sofá de modo que las personas se vean frente a frente, y la mesa de la sala o del comedor es preferible que tenga las esquinas redondeadas, si no es así, se puede compensar con objetos, floreros o centros circulares o con curvas, ya que se facilitan la circulación del Chi. Como lugar de reunión y diversión, son adecuados los tonos anaranjados, que representan la felicidad emocional.
La entrada o recibidor es una de las estancias más importantes, da la bienvenida y es la zona de las primeras impresiones, por eso el Feng Shui recomienda que cuente con una mesita y un espejo, que esté bien iluminada y que el cerrojo y el timbre funcionen bien. Y nunca situar grandes objetos, ya que dificultan el acceso de la energía. Respecto a la cocina, este arte milenario recomienda no enfrentar y colocar juntos los aparatos de frío y calor y como en las otras estancias, que se pueda ver la puerta mientras se cocina.
En el caso del cuarto de baño, hay que evitar que su puerta esté frente a la del dormitorio, o que desde la cama se vea el baño. Hay que mantenerlos siempre limpios y ordenados y cuidar especialmente que las cañerías, grifos y demás elementos relacionados con el agua estén siempre perfectos, que no haya goteras, pérdidas de agua u obstrucciones. También es muy importante mantener siempre la puerta cerrada, el Feng Shui considera que es un lugar de putrefacción que hay que aislar del ambiente de la casa. Respecto al color predominante, se recomienda el verde, así como en lugares de curación física, ya que simboliza la purificación y la renovación.
El color blanco, que simboliza la pureza y la protección, puede emplearse en cualquier habitación, por el contrario, el negro representa el misterio de lo desconocido y en exceso provocará depresión.
Se debe prestar atención a estructuras como las columnas y las vigas. Las columnas actúan como barreras que impiden el paso del Chi y es conveniente no colocarlas delante de las puertas. Para solucionar el problema pueden cubrirlas con espejos o una planta enredadera. Las esquinas o formas rectas de las vigas actúan como flechas o “cuchillos” al lugar donde apunten. Una viga sobre la cama representa la separación de la pareja y da sensación de carga sobre la persona, tanto en el dormitorio como en cualquier otra estancia del hogar. Por lo tanto es aconsejable no colocar bajo las vigas ningún mobiliario que vaya a ocupar gente, ni si quiera si colocamos un falso techo para amortiguar sus efectos negativos.
En el próximo número hablaremos sobre la importancia de la armonía de los objetos que nos rodean según el yin y el yang y los cinco elementos de la naturaleza. Y mostraremos cómo potenciar algunos aspectos de la vida de acuerdo a las diferentes zonas de la casa.
